Ahora es oficial! Las vacunas enferman a nuestros niños

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Problemas actuales como la hiperactividad infantil, el autísmo, problemas de desarrollo y diversas alergias con mucha probabilidad de acuerdo a un estudio científico, son provocados por las vacunas. ! Un estudio está ahora en manos de los funcionarios de la Salud en Alemania.

El estudio que se realizó desde mayo del 2003 hasta mayo del 2006 fué dirigido por el Robert Koch-Institut RKI, y se llama KiGGS*para la Salud física y psíquica. Se siguieron a 18.000 niños y jóvenes entre 10 y 17 años durante y después de sus fases de vacunaciones. De los 18.000 estudiados se elaboraron 1.500 Datos .

De este estudio comparativo entre niños vacunados y no vacunados se llega a la escalofriante conclusión que muchos de los “males modernos” que se achacan al clima y al medio ambiente son ocasionados con gran probabilidad por las vacunas, su contenído y los elementos perniciosos colaterales inyectados, como plomo , aluminio y hasta antibioticos para Alergias de todo tipo presentaban en una frecuencia mucho mas alta los niños vacunados que los no vacunados o menos vacunados.

Asma, alergia al polen, neurodermitis aparecen con mas frecuencias desde la vacunación masiva de los niños contra las paperas. Estudios comparativos realizados en la Alemania occidental y la del este o DDR, dónde la vacunación masiva de niños no era tan frecuente y dónde la vacunación contra paperas era voluntaria han dado como resultados que los casos de alergia son mas frecuentes entre los jóvenes y adultos de la Alemania así llamada occidental que en la del Este.

En los grupos de vacunados entre 10- hasta 17-años 14,2 % padecen Neuro /dermitis, 16,2 % Asma y 12 % alergias de contacto, llamada alergia al niquel. Mientras que los grupos de no vacunados 7,3 % tiénen neurodermitís, 9 % astma, y 1,8 % alergia de contacto. Si se analizan el grupo de niños que hubieran estado muy enfermos alguna vez, los vacunados constituyen el 7% mas . Tambien los padres de niños no vacunados sufrieron una masiva presión social, por parte de médicos y educadores y sus hijos fueron discriminados como “sucios”por parte de otros niños.

Otra sorpresa fué el nivel social de los padres que decidieron no vacunar a sus hijos. Los padres de mas alto grado social e intelectual fueron selectivos en la vacunación, por ejemplo vacunaron con mas frecuencia a sus hijos contra paralisis infantil, difteria, tetano, Hepatitis B, meningitis, que para otras enfermedades. El proceso de no vacunar a sus hijos parece haber sido el producto de una decisión razonada mas que de la ignorancia.

Un buen ejemplo es la vacunación contra el tetano. Según la estadística no hay diferencia de riesgo entre los niños vacunados previamente y los no vacunados ya que ambos una vez infectados fueron tratados con éxito en el hospital. De 17.641 casos 217 no fueron vacunados contra el Tétano, si proyectamos la proporción a todos los niños en Alemania, hay 100.000 niños menores de 17 a. que no han sido vacunados mientras que por año haqy en toda Alemania 4 casos de niños con tétano.

1.779 niños del estudio ya habían recibido mas de 30 vacunas en su corta vida, la mayoría en la forma combinada. Promedio los niños entre 10 y 17 años se habían dado 23 vacunas.

Otro aspecto importante es la relación entre la vacunación temprana y el desarrollo del cerebro,  especialmente cuando la vacunación se realiza en los primeros meses de vida.

El sindrome de falta de concentración con o sin hiperactividad, AD(H)S es un hecho que va en aumento entre los niños y que es tratado por la medicina con medicamentos, podría deberse a la vacunación temprana de los niños, en Alemania a las 8 semanas y en USA a las 6 semanas.

La única posibilidad para expresar su dolor en un niño de tan pocos días de vida es mediante el grito, este grito se denomina “Grito cerebral”. En el estudio se analizan niños que tras la segunda vacunación presentan conductas de gritos poco comunes.

Muchas veces las madres advirtieron al médico sobre esa actitud del Bebé de patalear y gritar largamente, luego de la primera vacunación la mayoría de las veces los médicos no hicieron caso y vacunaron nuevamente. Después de la tercera o cuarta vacunación aparecen ataques epilepticos.

Tambien se han observado lesiones en el nervio óptico. Todas estas posibles secuelas de la vacunación estan escritas en el folleto que las acompañan, pero los médicos parecen no leerlos.

Cada vez con mas frecuencia quedan ciegas personas tras una vacunación , los niños no vacunados tiénen menos problemas visuales. Niños vacunados entre 5 y 17 años padecen un 9,1 % ADHS, los no vacunados un 8,4% . Sospechas sobre ciertos problemas de concentración tiene un 1,8 % de los niños no vacunados y un 3,3 % de los vacunados. Problemas logopédicos 4,6 % de los vacunados y 2,4 % de los no vacunados. Niños con epilepsia se vieron entre los vacunados en un 2% y ninguno de osno vacunados.

Cuanto mas vacunas tuvieron los niños entre 1 y 17 años con mas frecuencia cayeron enfermos por algun agente infeccioso.
Enfermedades  graves o crónicas se presentan en el doble de los nños vacunados sobre los no vacunados.

Fuente: contracoma.blogspot.com

10 Responses to Ahora es oficial! Las vacunas enferman a nuestros niños

  1. madridsur dice:

    Estupenda información.
    Si esto sucede con vacunas que se utilizan desde hace décadas prefiero no imaginar lo que puede ocurrir con la de la “pandemia”, hecha con prisas y sin garantía alguna.
    La propia oms ha reconocido que puede llegar a ocasionar efectos secundarios “graves y extraños”.
    Un saludo.

  2. zass7 dice:

    Madridsur, lo que puede ocurrir nos lo imaginamos todos, esto va camino de un genocidio “silencioso” en masa. Puede que la vacuna no te mate al instante pero los efectos adversos en nuestro organismo aparecerán tarde o temprano. Acabo de leer en Rense.com un artículo donde dice que la vacuna contra la gripe h1n1 contiene millones de veces más escualeno que las vacunas que le suministraron a los soldados que fueron la guerra del golfo. Los soldados que fueron vacunados con dicha vacuna y que fueron diagnosticados más tarde con la enfermedad del síndrome del golfo sufrieron esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también llamada enfermedad de Lou Gehrig y una serie de enfermedades debilitantes y acortamiento de la vida, tales como la poliarteritis nodosa, la esclerosis múltiple (EM), el lupus, mielitis transversa (un trastorno neurológico causado por la inflamación de la médula espinal), endocarditis (inflamación del revestimiento interno del corazón) , neuritis óptica con ceguera y la glomerulonefritis (un tipo de enfermedad renal.

    http://www.rense.com/general87/mill.htm

    Dejo a continuación una artículo muy interesante escrito por Juan Gérvas, Profesor Honorario de Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, y Profesor Visitante de Atención Primaria en Salud Internacional de la Escuela Nacional de Sanidad (Madrid) sobre la gripe A.

    ————————————-
    Por Juan Gérvas,
    jgervasc@meditex.es Equipo CESCA — Equipo CESCA
    Médico de Canencia de la Sierra, Garganta de los Montes y El Cuadrón (Madrid). Profesor Honorario de Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, y Profesor Visitante de Atención Primaria en Salud Internacional de la Escuela Nacional de Sanidad (Madrid)

    En Buitrago de Lozoya (Madrid), a 12 de agosto de 2009.

    El problema

    La gripe es una enfermedad viral que se suele padecer durante el invierno, en forma de epidemia (epidemia estacional) que afecta a gran parte de la población. Como bien dice el refrán, “la gripe dura siete días con tratamiento, y una semana sin él”. La gripe es enfermedad leve, con fiebre y síntomas varios como dolor de cabeza y muscular, náusea, diarrea y malestar general, que obliga a guardar un par de días de reposo. No conviene bajar la fiebre (ni en niños siquiera), y el tratamiento es para el dolor y el malestar.

    Pese a la levedad de la gripe, se puede demostrar que la mortalidad aumenta en la población con dos picos anuales, uno en los días del verano con el máximo de calor, y otro en los días del invierno con la epidemia de gripe. Por ello se aconseja vacunar contra la gripe, aunque se discute si esta vacunación es útil.

    La epidemia de gripe A, que empezó en Méjico en 2009, es de menor gravedad que la epidemia habitual. Es una gripe que se contagia muy fácilmente, y por eso es una “pandemia”, porque puede llegar a afectar a la mitad de la población. Pero la contagiosidad de la gripe A no dice nada de su gravedad, y de hecho es menos grave que ninguna gripe previa. Afecta a mucha gente, pero mata menos que la gripe de todos los años. Las cifras son variables según la fuente de datos, pero por ejemplo, en el Reino Unido ha habido cientos de miles de casos y sólo unas 30 muertes y en EEUU con un millón de casos sólo 302 muertos. En el invierno austral (que coincide con el verano en España), en la Argentina han muerto unas 350 personas y en Australia unas 77 personas. Con el invierno austral casi finalizado, en el mundo entero ha habido hasta ahora 215.000 casos confirmados, con 1.735 muertos. Para ponerlo en situación, se calcula que en España mueren durante un invierno “normal” por gripe estacional unas 3.000 personas.

    Hemos tenido muchas pandemias, y la más letal, la “española” de 1918 mató sobre todo por neumonías bacterianas a los pobres (mal alimentados, hacinados, con viviendas insalubres y mal protegidos del frío). En las otras dos grandes pandemias, de 1957 y 1968 no hubo tal letalidad, entre otras cosas por la existencia de los antibióticos para tratar las neumonías bacterianas.

    ¿Qué se puede hacer ante la gripe A?

    Cuando en 2005 la Organización Mundial de la Salud (OMS) pronosticó que podrían morir de gripe aviar hasta siete millones de personas, se desató el pánico en el mundo. Después hubo sólo 262 muertes. Hubo, pues, un grave error pronóstico. En 2009, con la gripe A, conviene no repetir el mismo error. Por ello es central evitar el pánico. Es absurdo tener pánico frente a la epidemia de gripe A, por más que nos llegará a afectar (levemente) a muchos.

    Ante la gripe A conviene hacer lo que siempre se hace ante la gripe: cuidarse con prudencia y tranquilidad. Buena hidratación, buena alimentación, buena higiene, y recurrir al médico cuando haya síntomas de importancia, tipo tos con expulsión de sangre y gran deterioro de la respiración. Conviene no “toserle” a nadie, no tocarse la nariz, taparse al boca al estornudar y lavarse las manos antes de comer, después de ir al servicio y si uno se mancha con los mocos.

    El virus se elimina por la mucosidad nasal aproximadamente durante los primeros cinco días de la enfermedad. El uso de mascarillas no parece que ayude a evitar la propagación de la epidemia. Conviene no hacer mucha vida social esos primeros días, como siempre se hace en caso de gripe.

    Respecto al embarazo, no hay nada que decir, pues es saludable en cualquier caso, y nada lo impide ni lo agrava durante la epidemia de gripe A.
    No hay tratamiento preventivo alguno: los medicamentos contra la gripe no previenen la enfermedad (ni el oseltamivir ni el zanamivir). Una vez que se tiene la enfermedad estos mismos medicamentos son también casi inútiles (acortan medio día la evolución de la enfermedad). Tampoco hay estudios que avalen su efectividad en la propia gripe A. Además, tienen efectos adversos. Por ejemplo, durante la epidemia de gripe A, en niños tratados en Londres con oseltamivir, tuvieron efectos adversos la mitad, generalmente vómitos, y en el 18% fueron alteraciones neuropsiquiátricas. Quizá en algunos casos valga la pena su uso como tratamiento, por ejemplo en enfermos graves y en pacientes con enfermedades crónicas importantes, pero no son útiles ni en niños ni en adultos sanos.

    La vacuna contra la gripe es de poca utilidad en niños y adolescentes, con una efectividad del 33%, y absolutamente inútil en los menores de dos años. Hay dudas sobre su eficacia en adultos y ancianos. Sobre la vacuna contra la gripe A no sabemos nada, pero en 1976 se produjo en EEUU una vacuna parecida, también con todas las prisas del mundo por el peligro de pandemia, y el resultado fue una epidemia de efectos adversos graves (síndrome de Guillain-Barré, enfermedad neurológica) que obligó a parar la vacunación. Las prisas no son buenas para nada, y menos para parar una gripe como la A, que tiene tan baja mortalidad. Conviene no repetir el error de 1976. En todo caso, es exigible la firma de un “consentimiento informado” que deje claro los beneficios y riesgos, y el procedimiento a seguir ante los daños por efectos adversos. Dadas las prisas de producción de la vacuna, y para evitar las consecuencias legales de los problemas de seguridad, responderán ante las reclamaciones, ante los daños, los Estados, no la industria farmacéutica.

    ¿Algo más?

    Las pruebas diagnósticas rápidas de la gripe A tienen poca sensibilidad (del 10 al 60%). Es decir, no vale la pena hacer la determinación para saber si uno tiene gripe A en realidad. Da igual, pues los consejos son los mismos, y la prueba no añade la seguridad de no tener la gripe A.
    Tanto el virus de la gripe A como el de la gripe estacional pueden mutar dejando por completo inútiles las vacunas.

    No hay protección ante la gripe A con la vacunación contra la gripe estacional.
    Conviene no olvidar que un niño (y un adulto) puede tener otras enfermedades, además de la gripe A. En el Reino Unido ha habido casos de niños muertos por meningitis tras ser diagnosticados en falso de gripe A.

    Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, asma, intentos de suicidio, fracturas de cadera, depresión, esquizofrenia y las otras mil enfermedades que requieren atención médica. El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes con gripe A es esencial para que funcionen bien los servicios sanitarios y su médico pueda dedicarse a los enfermos que lo necesitan, con o sin gripe A.

    Nota

    El autor no tiene más afán que dejar claro el estado del conocimiento respecto a la gripe A en el momento de escribir este texto, y para ello ha revisado la literatura mundial al respecto. Este texto es puramente informativo. El autor lamenta que los organismos públicos, las sociedades científicas y los medios de comunicación transmitan otro mensaje.

    Diez refencias seleccionadas

    • Burch J, Corbett M, Stock C et al. Pre******ion of anti-influenza drugs for healthy adults: a systematic review and meta-analysis. Lancet Infec Dis. 2009;doi:10.1016/S1473-3099(09)70199-9.
    • Ellis C, McEven R. Who should receive Tamiflu for swine flu?. BMJ. 2009;339:b2698.
    • Evans D, Cauchemez S, Hayden FG. “Prepandemic” immunization for novel influenza viruses, “swine flu” vaccine, Guillain-Barré syndrome and the detection of rare severe adverse affects. J Infect Dis. 2009;200:321-8.
    • Kitching A, Roche A, Balasegaran S et al. Oseltamivir adherence and side effects among children in three London schools affected by influenza A (H1N1), May 2009. An Internet based cross sectional survey. Eurosurvillance 2009;29:1-4.
    • Jefferson TO, Demicheli V, Di Pietrantonj C et al. Inhibidores de neuraminidase para la prevención y el tratamiento de la influenza en adultos sanos. http://www.cochrane.es/gripe/revisiones/CD001265.pdf
    • Sheridan C. Flu vaccine makers upgrade technology and pray for it. Nature Biotechnolgy. 2009;27:489-91.
    • Shun-Shin M, Thompson M, Heneghan C et al. Neuraminidase inhibitors for treatment and prophylasis of influenza in children: systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. BMJ. 2009;339;b3172.
    • Simonsen L, Taylor RJ, Vibourd C et al. Mortality benefits of influenza vaccine in elderly people: an ongoing controversy. Lancet Infectu Dis. 2007;7:658-66.
    • Smith S, Demicheli V, Di Pietrantonj C, Harden AR et al. Vaccines for preventing influenza in healthy children. Cochrane Database Syst Rev. 2008;(2):CD004879.
    • White N, Webster R, Govorkovs E et al. What is the optimal therapy for patients with H5N1 infection? PLoS Med. 2009;6:e1000091.”

    http://www.equipocesca.org/

  3. el siniestro dice:

    estoy de acuerdo en part

    las vacunas enferman. ahora hay q encontrar q es lo q enferma d las vacunas, si la jeringa y si son los medicamentos hay q encontrar cuales son.

    HAY Q ENCONTRAR EL PROBLEMA

  4. ana dice:

    todo yo creo que no hay como una buena alimentacion con mucho ajo yo conosi gente que estubo el la guerra mundial fue tambien cuando hubo muchas enfermedades y esas persanas no ssufrieron alguna por que comieron mucho ajo se los recomiendo mis hijo y yo casi no nos enfermamos

  5. abuela preocupada dice:

    mi nieta era al nacer una criatura de una viveza especial. Desde el principio se estableció entre nosotras una conexión profunda u trascendente, ¡¡era algo increíble!!¡¡Parecía querer hablar ya con 20 días!!
    A medida que se sucedían las usuales vacunaciones, observé que se iba aplanando, a veces parecía sedada, como drogada. Parecía apagarse, perder esa luz de inteligencia tan especial que iluminaba su mirada desde tan pronto, desde nada más estrenar su vida en este mundo.
    Yo, su abuela, hice todo lo posible para convencer a su madre del absurdo y peligro de esas vacunas, mas fue en vano. Sus padres eligieron el camino trillado, el más cómodo…y siguieron escrupulosamente el calendario de vacunación.
    La niña, que ahora tiene casi un añito, ya no es la misma. Su mirada es casi inexpresiva, ya no tiene aquel extraordinario brillo de inteligencia y alegría, y aquella capacidad de conectar conmigo. Es como si ahora fuera incapaz de reconocerme. Se ha vuelto como neutra, inexpresiva, fría… No sé, es algo muy extraño y desconcertante. Estoy desolada pues no sé qué hacer.
    Es muy duro decirlo pero siento que me han robado a mi nieta.

  6. diego dice:

    han reconocido que dañaba la vacuna o ya se sabia antes de crear la vacuna, y aunque encuentren o hayan encontrado cura contra la gripe h1n1 es pura mamada para seguir dañandote o en otras palabras matandote, en vez de inyectarnos a nosotros porque no se inyectan ellos mismo

  7. Ninfa dice:

    Hola. Creo que hay que estar muy atentos a toda la información que nos llega, y que nos sirva a cada un@ para tomar decisiones que se respeten. Afortunadamente, en España somos voluntariamente vacunados, cosa que muchas personas desconocen, y se vacunas sistemáticamente, siguiendo la norma. Yo hace tiempo que tomé partido en esta guerra que tiene el sistema sanitario contra las enfermedades, que aplasta los síntomas sin mirar otra manera de reequilibrar el organismo. Soy enfermera, y plenamente consciente de ello, decidí no vacunar a mi hijo, que ahora tiene 7 añitos. Y busco la manera activa de conectar con los procesos por los que va pasando. En este tiempo, no ha tomado ninguna medicación, ni un Dalsy, y no lo hemos tenido fácil, pero lo que yo siento es que primero de todo, lo que tenemos que hacer es conectar con nuestro maestro interior, con aquel o aquella -maestra- que nos dice el camino a seguir, escuchándonos, sintiéndonos, y liberándonos del miedo, que es la principal pandemia que tenemos hoy en día. Un beso enorme a todo, a los que hacéis esto posible, y animaros a seguir otro camino que no sea el formalmente establecido, aunque sea por incordiar. Agur.

  8. madridsur dice:

    Lo realmente peligroso de las vacunas son las sustancias añadidas (adyuvantes, emulsiones, antibióticos, etc). Los virus que contienen, aunque pueden ocasionar problemas, en realidad son lo menos peligroso de todo lo que te inyectan.
    Además nunca se tiene en cuenta a cada paciente en particular. Se juega con las probabilidades, y si éstas dicen que “lo más probable” es que no te mueras directamente al inyectarte te administran la vacuna. Pero no tienen en cuenta las enormes alteraciones que pueden llevar a tu organismo a enfermar a consecuencia de la vacunación, ni la cantidad de tóxicos que va acumulando tu cuerpo por la sucesión de vacunas para todo.
    Tampoco se tiene en cuenta que sólo “protegen” a un porcentaje determinado de personas vacunadas, ni que seguramente esas personas puedan sufrir el doble de posibilidades de enfermar (por la propia vacuna y por la enfermedad de la que no les ha protegido).
    Creo que profesionales de la salud, como Ninfa, pueden ayudar mucho al estar en contacto directo con quienes van a solicitar la vacuna. Pueden (y deben) explicarles detenidamente los pros y los contras, pueden (y deben) informarles de que NO hay vacuna obligatoria en nuestro país, pueden (y deben) contarles que tienen derecho a que se les de POR ESCRITO lo que se llama “Consentimiento Informado”, etc.
    Creo que entre todos podemos lograr que la ignorancia actual de la población sobre la realidad de las vacunaciones cambie.
    Un saludo.

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